
PROG ROCK III

PROG ROCK II

La historia del Rock Progresivo está muy relacionada con la de las escuelas de arte y las primeras comunas, hervideros culturales donde surgirían muchos de estos talentos. En cierto modo el concepto del Rock Progresivo es uno de los más revolucionarios que se ha atrevido a afrontar la música popular en su historia. Era un intento de nivelar musicalmente las caducas clases sociales desde su base más firme, la cultura. No es de extrañar que desde sus orígenes el Rock Progresivo reivindicara ser música hecha con el cerebro y para el cerebro, una música intelectual (frente al blues que se refiere directamente a otro órgano más… prosaico) que surge del academicismo al encontrarse con la realidad social de una nueva música, el rock’n’roll, o, mejor aún, de los jóvenes roqueros al asaltar las academias de arte. Al contrario que la psicodelia, el Prog no se relacionaba directamente con el consumo de drogas. Por primera vez la imaginación y el querer mirar más allá en el Rock no se veia condicionado a las sustancias alucinógenas… lo que suponía un triunfo para la creatividad y la libertad humanas. El nuevo estilo suponía un asalto a lo que se consideraba comercial en la época, los artistas antepusieron por un breve espacio de tiempo la creación artística al beneficio económico, desafiaba con su larga duración a las emisoras de radio y con su temática, compleja y rebuscada, planteaba al oyente la difícil tarea de pensar más allá de lo establecido. El Rock Progresivo no sólo supuso una revolución como concepto o por las variaciones formales que ofrecía frente a la visión tradicional de la música popular, también introdujo a menudo la crítica social. Los resultados musicales eran variados pero todos compartían un estilo compositivo que permitía a esta música mutar en sonidos muy diversos. Y en el camino de su experimentación el rock progresaría. En adición, la música en sí misma y la sociedad serían transformadas por un prodigioso caleidoscopio musical que nunca sería repetido. Desde ese punto de vista el Rock Progresivo es más que un estilo; es una era revolucionaria, de músicos que cambiaron su sociedad.

FRANK SINATRA



PROG ROCK I

La que podemos definir como la era más imaginativa del rock, se produjo principalmente en los años 70, aunque los orígenes son debidos a una tardía psicodelia y a la vanguardia underground en el fructífero panorama musical del Londres de finales de los 60, y sus secuelas todavía perduran en diversos estilos… Durante los años 70 un grupo de visionarios quiso llevar el rock hasta sus límites más insospechados; queriendo dar a la música popular el prestigio con el que contaba la música culta, los ingenieros del rock complejificaron su temática y forma alargando su duración formal y dotándola de sonidos inexplorados hasta entonces. Como toda gran historia el Rock Progresivo (o rock sinfónico, como se le conoció en españa) tiene su comienzo. Y probablemente habría que buscarlo en las producciones de Phil Spector, auténticas mini-óperas adolescentes o en Snuff Garrett, uno de los grandes productores juveniles de la Costa Oeste, que supo emplear magistralmente la cuerda en sus grabaciones para Bobby Vee o Johnny Burnette. Pero si hay que señalar un nacimiento del Rock progresivo, habría que situarlo en el Londres de 1967.
El hervidero musical en que se había convertido la segunda mitad de los años sesenta permitía a cualquier músico experimentar en todas direcciones. Las editoras musicales, los promotores y managers estaban buscando nuevas sensaciones y no se atrevían a decir que no a nadie. Si no, ¿quién hubiera aceptado que un grupo como the Moody Blues, que habían tenido un número uno con una canción de tres minutos tocada con sus propios instrumentos, se enfrentara a un disco de 45 revoluciones, monotemático y con una gran orquesta detrás? El hecho es que les dejaron hacerlo y el resultado, Days of Future Passed (Días de un Futuro Pasado) fue el comienzo oficial de una nueva era: la del Rock Progresivo. El disco, editado en 1967, tal vez no hubiera pasado de ser un experimento más de no ser por incluir el éxito Nights In White Satin, pero no fue un intento aislado. De 1967 es también el mítico Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band con el que McCartney (influenciado por el Pet Sounds de los Beach Boys y el Freak Out de Frank Zappa) concibió un disco conceptual en el que destacan los arreglos a lo Schubert de She’s leaving Home. También en el 67 Pink Floyd, un grupo pop que se había convertido en el foco de atención de la escena psicodélica londinense gracias a sus juegos de luces en el escenario, a máquinas de humo, y a temas largos y densos, editan su primer LP. Y en el mismo año Procol Harum adaptan una cantata de Bach y lo convierten en un single de éxito, A Whiter Shade Of Pale. Fue otro de los grandes éxitos de la época y uno de los empujones que necesitaba el estilo para consolidarse. Aun así, los gustos generales fueron por caminos diferentes en los 70 y el trabajo de grupos como Procol Harum o The Moody Blues quedaran relegados a éxitos esporádicos que no influyeron en los destinos del Rock Progresivo.
En realidad esta primera etapa, a la que podemos definir como Pop Sinfónico, fue una prueba de fuego donde el estilo topó con sus primeras limitaciones, como el hecho de necesitar apoyarse de una gran orquesta para desarrollarse en plenitud. Cuesta pensar que los primeros grupos del género se propusieran conscientemente llevar a la música pop hacia nuevos caminos, sobre todo pensando que los grupos vivían de las giras y resultaba económicamente inviable trasladarse de ciudad en ciudad con toda una orquesta sinfónica a cuestas. Posiblemente la obra cumbre de esta primera etapa sea Concerto for Group and Orchestra de Deep Purple, donde el grupo se acompañó de la Royal Philarmonic Orchestra dirigida por Malcom Arnold para interpretar un concierto compuesto por el teclista de la banda, Jon Lord, casi en su totalidad instrumental y compuesto de 3 movimientos. El evento se anunció como el encuentro de dos mundos, el Rock y el clasicismo. Y es que lo importante no era contar con una gran orquesta atrás, sino concebir las obras y desarrollarlas con un nuevo talante que buscaba fundir dos culturas hasta entonces antagónicas. No era sólo emplear recursos orquestales para enriquecer y hacer más variado el sonido, cosa ya habitual en aquella época, sino intentar dignificar el pop añadiéndole elementos tradicionalmente aceptados por la “elite culta”.(CONTINUARÁ)

LA INVASIÓN DE LOS ACTORES CANTANTES!!!










