ZEPPO MARX

Imaginen la gran desilusión de sus invitados cuando, tras decirles que había invitado a uno de los hermanos Marx para animar la velada, al entrar se encontraran con el soso de Zeppo Marx. No se nos ocurre personaje más soso al que invitar a cenar. Pero posiblemente la historia no haya sido justa con Zeppo, sobre todo teniendo en cuenta que el pobre Zeppo tenía que competir con el humor surrealista de Groucho, la picardía de Chico y el encanto de Harpo, todos con habilidades musicales, frente a eso Zeppo sólo podía presumir de ser el más guapo de los cuatro, y el más soso. En realidad los hermanos Marx eran cinco, siendo Gummo Marx el único que abandonara el grupo cómico en su etapa de vaudeville, antes de que alcanzaran el éxito a través de sus disparatadas y geniales películas.

Zeppo duró más que Gummo, y de hecho llegó a participar en algunas de las mejores películas de los hermanos Marx como Plumas de Caballo (Horse Feathers, 1932) y la obra maestra de la comedia Sopa de Ganso (Duck Soap, 1933). En las cinco películas en las que participó junto a sus hermanos Zeppo interpretaba personajes románticos sin ninguna gracia, que quedaban brutalmente eclipsados frente a las locuras del resto del clan familiar. Seguramente ese fue el motivo que hizo a Zeppo abandonar su carrera cinematográfica antes de que los hermanos comenzaran a realizar mejores (y menos graciosas) películas como Un Día en las Carreras o Una Noche en la Ópera para la Metro. Para colmo de males Zeppo fundó en 1941 una empresa armamentística que entre otras lindezas ideó las argollas que sujetaron la bomba atómica que EEUU lanzó sobre Hiroshima. Fue el último de los hermanos Marx en morir, en 1979.