


Pero lo más jugoso de Tallulah sigue siendo su deliciosa lengua de víbora y las perlas que nos regaló, en una ocasión en que un periodista le preguntó que habría sido de no ser actriz ella respondió “dudaba entre madre superiora, puta y presidente de los Estados Unidos. ¡Espero que pongas en tu libreta que habría hecho de maravilla las tres cosas!”. En otra ocasión un doctor le recomendó para superar su alcoholismo que tomara una manzana cada vez que sintiera la necesidad de agarrar la botella, a lo que Tallulah respondió: "¡Pero doctor!, ¿sesenta manzanas al día?". También son multitud las anécdotas que forman la mitología de la estrella, en una fiesta a la que acudió como invitado Truman Capote propuso que todos los invitados se bañaran en la piscina. Ella apareció vestida sólo con sus perlas, decía que lo hacía para demostrar que era una rubia natural. Solía acudir a los rodajes de sus películas sin ropa interior, lo que generaba gran alborozo. En el rodaje de Náufragos el equipo se quejó del desmesurado exhibicionismo de Tallulah, a quien le gustaba dejar ver lo que escondía bajo la falda. Hitchcock, con su iniguable flema británica repuso no poder resolverlo porque no sabía a qué departamento acudir, vestuario o peluquería. Entre los muchos amantes de Tallulah hay hombres y mujeres de todos los credos y razas, entre ellos Marlon Brando, Mercedes de Acosta, la más conocida de las amantes de las estrellas, quien también compartió lecho con Greta Garbo y Marlene Dietrich, también tuvo una relación con una actriz más joven, la bella Lizabeth Scott, que inspiró la que mantienen Ann Baxter y Bette Davis en Eva al desnudo. Tenía fijación por las mujeres negras, tuvo un romance con Hattie McDaniel, la inolvidable Mammy de Lo Que El Viento Se Llevó (Gone With The Wind, 1939), primera actriz negra en ganar un Oscar y con la genial cantante Billie Holiday (repasar el capítulo de Billie en Diciembre de 2007).
Perdió grandes papeles de Hollywood debido a sus adicciones, es el caso de Encuentro en la Noche (Clash by Night, 1952) que en su adaptación al cine por Fritz Lang contó con Barbara Stanwyck para el papel principal pese a que Tallulah lo había interpretado en Broadway. Tampoco consiguió el papel de la versión cinematográfica de Eva al Desnudo (All About Eve, 1950) de Joseph L. Mankiewicz, pese a haber bordado el papel en la versión teatral. En este caso el papel fue a manos de la genial Bette Davis, una de sus mayores rivales. Bette también le "robó" el papel de La Loba (The Little Foxes , 1941) de William Wyler. Refiriéndose a ella dijo: "no creais que no se quién ha estado contando cotilleos sobre mí... después de todas las cosas buenas que he hecho por esa arpía, ¡cuando la coja, voy a arrancarle cada pelo de su bigote!". Independientemente de su escandalosa vida privada, o tal vez gracias a ella, Tallulah fue un personaje muy popular. De hecho existe un pueblo en Luisiana llamado Tallulah porque en los años 30 ella pasó una noche allí. Su último e involuntario legado, fue inspirar uno de los personajes más bizarros y demoníacos de la animación, la Cruella de Vil de 101 Dálmatas. Pero ningún homenaje es suficiente para la mujer que dijo "decid cualquier cosa de mí, mientras no sea aburrida". Lamentablemente debemos recomendar que no inviten a cenar a Tallulah, sobre todo en el caso de aquellos lectores que tengan piscina.
El segundo yankee tonto del día es Heath Ledger. Éste murió tan sólo siete días después de su compañero, por sobredosis de barbitúricos. Al principio se barajó que el actor hubiera tomado las pastillas por accidente, lo que nos da una idea de la inteligencia del mismo. El actor se había hecho famoso gracias a su papel de cowboy gay en la popular Brokeback Mountain de Ang Lee. Entre sus últimas extravagancias personales se contaba el ir al metro de Nueva York vestido de pordiosero. En el plano profesional Ledger tenía pendiente de estreno The Dark Knight, última película del gran Christopher Nolan sobre la mitología de Batman, en la que interpreta al Joker. También iba a participar en el último film de Terry Gilliam The Imaginarium of Doctor Parnassus.
Abba son lo mejor que ha salido del festival hortera por excelencia, Eurovisión, donde se presentaron dos veces, una en 1973 con el tema Ring Ring y en 1974 con el archiconocido Waterloo, con el que consiguieron ganar el festival y el número uno en multitud de países, así como situarse en las listas de éxitos de EEUU. Desde ahí hasta 1982, año de su separación, cosecharon una interminable lista de éxitos mundiales, grabados en multitud de idiomas para responder a la demanda de su música, hicieron una película y siguen vendiendo tres millones de discos anuales 25 años después de su separación. De hecho la devoción por el grupo es tal que un musical basado en sus éxitos, Mamma Mia, se ha convertido en uno de los más populares de todos los tiempos, y está planificada para 2009 la apertura del museo Abba en Estocolmo. Sus fans van desde Richard Clayderman hasta Sid Vicious, Madonna los samplea y grupos heavies hacen versiones de sus temas. El legado de Abba es sorprendente por su capacidad para superar generaciones y sensibilidades. Tal vez el secreto sea éste: todos tenemos un hortera dentro.
Charles Manson, el terrible protagonista de esta historia, había vivido una infancia muy dura, entre ingresos en prisión y fugas desde los 14 años. Robos, agresiones y violaciones homosexuales formaban parte de su historial. Cuando tenía 32 años llevaba 17 en prisión. Durante el tiempo que pasó en prisión se aficionó al esoterismo y fundió ideas budistas con una reinterpretación de la Biblia para elaborar su propia filosofía. Su integración en la comunidad hippie californiana en los 60 hizo que pronto Manson tuviera seguidores, hambrientos un nuevo gurú que les guiara. No fue difícil que la filosofía esotérica y lisérgica de Manson, que por aquel entonces se autodenominaba el Anticristo, encontrara acólitos en California, llena de hippies drogados con tendencia al orientalismo puesto de moda por the Beatles. Pronto el grupo de Manson, rebautizado como la Familia, se dedicó a recorrer la costa en un autobús, promoviendo el amor libre y el ecologismo. Mientras la fama de la Familia fue creciendo, ricos y famosos comenzaron a acercarse al grupo. Fue el caso del batería de los Beach Boys, Dennis Wilson, en cuya casa el grupo de Manson se alojó un tiempo, llegando a agotar la paciencia del beach boy, que andaba bastante perdido en aquella época. Wilson le prometió a Manson, que quería ser músico, publicar su disco. Finalmente no llegó a publicarlo, e incluso Wilson plagió un tema de Manson en el disco 20/20 de los Beach Boys, en concreto la canción Never Learn Not to Love. A medida que las frustraciones de Manson iban creciendo, más se acentuaba la violencia que inculcaba a sus pupilos. En una ocasión Manson le corta la oreja a un traficante y deja que los miembros de la Familia acaben con él. El compositor Bobby Beausoleil (al que nombramos en el capítulo de Kenneth Anger, en Febrero de 2008) fue detenido por esta ejecución. Poco después organiza el asesinato de todo el que estuviera en el 10050 de Cielo Drivey, para lo que envía a cuatro miembros de la familia, tres de ellos mujeres. Hay que decir que Manson es el inductor a los crímenes, ya que nunca se pudo probar que él matase directamente a nadie. Poco después ordena el asesinato del matrimonio La Bianca para extender el rumor de que los sangrientos asesinatos eran cometidos por negros radicales.
El plan de Manson era tremendamente ridículo. Convencido de la degeneración que los negros estaban provocando en la raza blanca, Manson pretendía provocar una guerra racial. Para ello llenó la escena del crimen de Sharon Tate de símbolos de los Panteras Negras (seguidores izquierdistas de la figura del violento Malcolm X), pintando con la sangre de las víctimas en las paredes la palabra cerdos. El plan de Manson era que el descubrimiento de semejante crimen provocase una guerra civil en EEUU entre negros y blancos, de la que los negros saldrían vencedores. Mientras tanto Manson se encerraría en un fantástico mundo subterráneo con sus seguidores y se pondrían a procrear como locos, ocultos en las cavernas. Con la nueva generación de guerreros blancos que "producirían" acabarían por salir a la superficie, venciendo a los negros y restaurando el poder blanco, con Charles Manson como Rey del mundo. Tan rocambolesco plan, sin duda motivado por la ingente cantidad de drogas alucinógenas que se consumía en la época, fue un rotundo fracaso. Manson y el resto de miembros de la familia fueron detenidos. En 1970 graba un disco para poder financiar su defensa. En 1971 es condenado a cadena perpetua, tras serle conmutada la pena capital. Manson sigue cumpliendo su condena en Ohio, todas sus solicitudes de libertad condicional han sido denegadas.
Manson estaba convencido de que el disco The Beatles, también conocido como al álbum blanco, estaba lleno de mensajes que le indicaban lo que tenía que hacer. De hecho se obsesionó por la canción de Paul McCartney Helter Skelter, bautizando con ese nombre a su ansiado apocalipsis. Manson decía mantener correspondencia con los Beatles, quienes supuestamente le invitaron a formar parte del grupo y le mandaban mensajes cifrados en los que le decían como llevar a cabo su siniestro plan. La influencia de la figura de Manson fue devastadora para la cultura de los años 70. Todo lo que antes había sido visto como un exotismo curioso y divertido en los alegres 60 (las tendencias orientales, el paganismo, la apertura de creencias y la experimentación) se convirtió en oscuro y negativo en los 70, gracias a la manipulación de los medios de comunicación que vieron en el caso Manson la oportunidad de sacar carnaza. Gracias al descerebrado de Manson comenzó la moda de considerar al rock satánico, de buscar mensajes ocultos en los discos, de negar la libertad de creencias y de estigmatizar todo aquello que saliera de lo establecido. Una era conservadora, encarnada por el más siniestro si cabe Richard Nixon, se cernía sobre los EEUU. Con los años Manson ha adquirido el estatus de figura de culto; numerosas entrevistas, incontables libros y la reedición de su disco han fomentado su infame leyenda. Para colmo el pelmazo de Marilyn Manson decidió bautizarse utilizando el apellido de tan dudoso modelo. Lamentable.
La mayoría de los trabajos del artista en solitario se encuentran en bootlegs piratas, con la excepción de dos discos de estudio, su disco homónimo de 1976 que es uno de los mejores LP's de la historia del Jazz, y el inferior pero brillante Word Of Mouth (1981) en el que Jaco alternó un estilo más experimental con su pasión por el sonido de las big bands. Para entonces Jaco estaba quemado, superado por su propio legado, hundido en las drogas, el alcohol y el ego desmesurado. Su abuso a los psicotrópicos inestabilizaron la frágil mente de Jaco, quien empezó a protagonizar todo tipo de episodios paranoicos. En los 80 Jaco vagaba por las calles con un aspecto irreconocible, alimentando su alcoholismo gracias a "generosos" anónimos que presumían de haber bebido con la leyenda del jazz. Hundido en el abismo Jaco intentaba entrar en los clubs para conseguir sus dosis, se había convertido en un vagabundo. Muchos clubs le echaban a patadas. Y en uno de ellos encontró al muerte, cuando tras negársele la entrada rompió un cristal intentando entrar y recibió una brutal paliza de un matón. Jaco quedó en coma por los múltiples daños cerebrales tras la brutal pelea. Jaco murió diez días después en un hospital. Su asesino sólo cumplió cuatro meses de prisíón.