La señora Lucia Pamela bien pudiera pasar por la encarnación física del papel de Bette Davis en la obra maestra de lo macabro ¿Qué Fue de Baby Jane? Como en el clásico film de Robert Aldrich, Lucia era una mujer perteneciente a otra época, quien tras treinta años de vida artística en el vaudeville como pianista y show-woman, retomaba su carrera en un mundo que había cambiado a sus espaldas. En el caso de Lucia esto significó que en 1969 grabara uno de los discos más extraños de la historia, Into Outer Space With Lucia Pamela. Como el personaje de Baby Jane hay algo que suena apolillado en este álbum, incluso si lo hubieramos escuchado en 1969. El disco está salpicado de distorsiones y reververaciones, mientras Lucia narra, canta y toca todos los instrumentos, escribe las canciones y lo hace como quien tiene la convicción de ser la mejor. El resultado es una serie de interludios en que la sin par artista hace de guía turística lunar dando paso a alfabetos musicales de los indios, saludos a los animales del espacio, canciones de cuna sobre caminar en la luna y odas al lejano año 2000 (que ella llegaría a ver, pues murió en 2002 con 98 longevos años). Siendo uno de los discos más raros que uno pueda encontrar en este y otros universos, además del primero y el último (sic) de Lucia, y con el agravante de haber sido, en palabras de la cantante, el primer disco de la historia grabado en la luna, debería estar presente en cualquier disquera que se precie de serlo. Por cierto que Lucia también aseguraba que su cadillac rosa podía volar. Escuchar su música es un buen comienzo para creerlo.
Todo genio guarda un cadáver en el armario. Asesinos, suicidas, drogadictos, alcohólicos, maltratadores, psicópatas en potencia, obsesos sexuales, reaccionarios, onanistas, pederastas, esquizofrénicos, paranoicos, estafadores, tiranos... Un espacio dedicado a las mezquindades de los genios, o a las genialidades de los mezquinos...
...El asesinato es una forma de actuar impropia, altamente inadecuada, y no me importa decir que todo hombre que interviene en un asesinato tiene un modo de pensar muy incorrecto y unos principios muy erróneos... Pues si un hombre se deja tentar por un asesinato, poco después piensa que el robo no tiene importancia, y del robo pasa a la bebida y a no respetar los sábados, y de esto pasa a la negligencia de los modales y al abandono de sus deberes. Una vez empezada esta marcha cuesta abajo, no se sabe nunca dónde hay que pararse. Muchos hombres han iniciado su ruina al cometer un asesinato de un tipo u otro, que en ese momento creyeron que no tenía la menor importancia. (Thomas De Quincey - Del Asesinato Considerado como una de las Bellas Artes)
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