FELA KUTI

Fela Kuti es uno de los músicos más importantes del pasado siglo, tanto por su ferviente activismo político como por sus revolucionarios aportes musicales, siendo uno de los mayores responsables de la difusión internacional de la música africana y creador a finales de los años 60 de uno de los estilos más característicos del continente, el afrobeat, mezcla de música africana tradicional yoruba, jazz, highlife (estilo tradicional de Nigeria) y funk. Este músico nigeriano cuenta además con una apasionante biografía con la que cumplió la profecía que le hicieron cuando tenía sólo siete años. La profecía en cuestión era la siguiente: "será obstinado, impetuoso, incontrolable. Su voz será semilla de problemas, turbulencias y violencias. Sus mujeres serán numerosas. Vivirá en la pobreza, al lado de mendigos. Dormirá con los ladrones. Sus amigos serán multitud. Romperá las prohibiciones de los hombres y perecerá por su propia mano". Kuti provenía de una familia nigeriana de clase alta, hijo de un reverendo y una maestra activista feminista, y pudo estudiar en Londres. Sin embargo es ahí donde decide abandonar sus estudios y dedicarse a la música con su banda de higlife, y después afrobeat, Koola Lobitos. En EEUU entra en contacto con el movimiento del Poder Negro y se hace un activista, renombrando a su banda como África 70, y consiguiendo ser deportado. De vuelta a Nigeria empieza a adaptar su música al mensaje activista panafricanista que quería transmitir, cantando en inglés para que su música pudiera ser entendida en toda África, un crisol de lenguajes. También creó una cooperativa con el nombre de Kalakuta Republic, consiguiendo crear en su propiedad un terreno de libertad al que se empezaron a sumar "ciudadanos" que huían de la represión del gobierno militar.

A medida que se hace más popular con su música política la policía intensifica las redadas injustificadas, acusándose de poseer drogas. En 1977 consigue uno de sus mayores éxitos con el tema Zombie en el que denuncia a los militares nigerianos y sus violentos métodos. El tema se convirtió en todo un hito, consiguiendo que africanos de todo el continente ridiculizaran a los militares llamándoles zombies. Los ánimos de los militares estaban caldeados y se intensificaron los ataques y redadas, culminando con la invasión de 1.000 soldados a Kalakuta Republic. Muchas de las simpatizantes de Fela fueron violadas salvajemente, sus amigos apaleados, el propio Fela sufrió una grave paliza y su madre murió al ser lanzada por una ventana. Fela nunca superaría el trágico incidente y recordaría el asalto en varios de sus temas. En 1978 se casa en una ceremonia con 27 de sus cantantes y bailarinas, en un acto que conmemoraba el primer aniversario del asalto a Kalakuta. Su carrera siguió envuelta en el escándalo, fue expulsado de multitud de países, abandonado por sus músicos, recibió numerosas palizas y torturas por parte de militares y policías, a la vez que su fama se acrecentaba y daba excelentes conciertos en Europa. Grabó un disco con Ginger Baker, batería de Cream, y sus arreglos de vientos eran plagiados por James Brown. Fela era un genio, compositor, cantante, saxofonista, trompetista y teclista de su banda, se arropaba por los coros de sus mujeres, un auténtico harem, que a menudo cantaban estando embarazadas. En ese aspecto el revolucionario Fela con su visión de una África unida y libre, inspirada por la imagen del líder de Ghana Kwame Nkrumah, era paradójicamente machista, sobre todo teniendo en cuenta el legado feminista de su madre. En 1979 crea su propio partido, llamado "El Movimiento del Pueblo", pero le prohíben presentarse a las elecciones. Vuelve a intentarlo en 1983, y es detenido durante 20 meses bajo la acusación de contrabando. Las continuas y brutales palizas acabaron por hacer mella en Fela, quien redujo su discurso politico y fue perdiendo buena parte de su energía. Aunque siguió actuando, dando a conocer internacionalmente la música africana. En 1997 muere contagiado por el sida, pero debilitado por 20 años de maltratos de militares contrarios a su idea de una África unida y libre. Su legado continúa en su hijo Femi Kuti, también músico.