MARIANO JOSÉ DE LARRA

Larra era un fetichista. Un fetichista romántico, pero fetichista al fin y al cabo. Como periodista costumbrista y crítico literario supone una de las cumbres del Romanticismo español. Se le considera uno de los padres del periodismo en España, gracias a sus artículos satíricos con los que criticó fuertemente el absolutismo y el carlismo. En su carrera escribió tragedia y novela histórica, pero es recordado sobre todo por sus artículos periodísticos, que escribió bajo seudónimos como El Duende o Fígaro. Larra murió con sólo 28 años en 1837 cuando, tras muchos desengaños amorosos, se pegó un tiro. El fetichismo romántico de Larra y su generación, un romanticismo que culminaba en la muerte a causa del desamor o del amor llevado hasta sus últimas consecuencias, hizo que Larra se suicidara frente a un espejo para conservar en su retina ese último y glorioso momento. Por desgracia no conservó mucho tiempo ni el recuerdo ni la retina.